Deséame con capricho, cuando sepas que no podrás volver a aprisionarme entre tus brazos.
Llámame cuando sepas que estoy lo bastante lejos para no oírte.
Búscame en las noches de insomnio en el diario de tu vida.
Píntame como un ideal que huyó al filo de tus dedos.
Imagíname despierto como un delirio.
Guárdame en el cenicero de tu hogar, cenizas de mis recuerdos.
Suspírame a la Luna, buscando en el aire una respuesta.
Suéñame con sudor y amargura, musitando en el letargo mi nombre.
Ámame como se aman a las pesadillas, con miedo y fascinación.
Ámame con odio, de querer arrancarme de tu pecho pero no poder evitar pensar en mí antes de cerrar los ojos.
Ámame como nunca nadie me ha amado.
Llámame cuando sepas que estoy lo bastante lejos para no oírte.
Búscame en las noches de insomnio en el diario de tu vida.
Píntame como un ideal que huyó al filo de tus dedos.
Imagíname despierto como un delirio.
Guárdame en el cenicero de tu hogar, cenizas de mis recuerdos.
Suspírame a la Luna, buscando en el aire una respuesta.
Suéñame con sudor y amargura, musitando en el letargo mi nombre.
Ámame como se aman a las pesadillas, con miedo y fascinación.
Ámame con odio, de querer arrancarme de tu pecho pero no poder evitar pensar en mí antes de cerrar los ojos.
Ámame como nunca nadie me ha amado.
Comentarios
Publicar un comentario