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Mostrando entradas de 2013

Día y noche, pensándote.

Luna, acuna estos sueños en los que ella se refleja por arte de magia y que me hacen querer dormir eternamente.  Viento, arroja mis desalmados suspiros para que lleguen a sus oídos estas palabras de amor. Tierra, cultiva la más sencilla flor para la más hermosa y simple mujer por el regalo de la más gratificante sonrisa que me brinda.  Ni en cielo y en el infierno hay ser semejante. Vendería mi alma al mismísimo diablo por la fortuna de beber de sus labios. ¿Qué esconden sus ojos que me hacen querer bañarme en ellos por cada mirada perdida? ¿Qué tiene su piel que atrae tan tontamente mis manos? ¿Qué tiene esa risa que rompe el aire y hacer resurgir el sol?    Una princesa sin reino coronando mi mundo, hija de todas las tierra y sin mayor hogar que su imaginación. Mareas de pensamientos que le ahogan lentamente, haciéndole perder la conciencia, en ese ensimismamiento que cubre su rostro serenándolo. Temo que si le rozo, se desvanezca, y si no  lo hago, me ...

Breve cuento de amor.

Encontráronse un joven y la doncella ocultos en la noche, y a susurros se confesaron. Todavía hablando a suspiros, mas el roce de sus labios parecía muy lejano, ella implorando dijo: -Esto es imposible... -No lo deseas. -Claro que sí, pero en esta oscuridad, cuando únicamente podemos brillar en esta simple plenitud... Él bajó la voz y susurrando le preguntó: -¿Quieres que te confiese un secreto? La chica se acercó; puso él su amplia mano sobre la suave mejilla de su amada, y creyendo ella que le iba a susurrar, se sorprendió al ver en sus labios un beso estallar.  Al cabo de unos instantes y con el calor aún fulgurante, él se dio la vuelta y a media voz dijo: -Era nuestro secreto. Y ella suplicó: -¿Y no puede durar más y hacer a nuestros labios dejar de replicar?

Delirios de grandeza.

Lo que ella no ve es mi respiración detenida por un instante, mis pupilas dilatadas, el vuelco en el pecho. Y tan sólo me ha sonreído. Imagínese qué perdida anda la cordura en mi mente y que desenfrenada vida llevo, que muero y camino volando tan alto que el Sol me hace arder las alas y caigo otra vez a la tierra. Ya no es justo ni pensar en ella y saber que no me corresponde. El poder de mi destrucción en unas manos inocentes. O no lo son...  Soy así, el amante que espera que despierte el cariño en tu frío pecho, y que mientras sueña, piensa y escribe ilusiones tan débiles como el papel. Engañado el corazón, no atiende a razón la mente. Traicionados mis pensamientos, mi vida no coge otro rumbo que el caer una y otra vez en tu red. ¿Cuándo se crea y cuándo se rompe esa burbuja de felicidad espontánea? ¿Es este el infierno del que hablan los libros? ¿Es esta mi invisibilidad las llamas que queman mi piel? ¿Son tus indiferentes palabras los demonios que  torturan? Ah...No le ...

¿Qué harás, escritor?

Le prometí el cielo y las estrellas y llegó el día, cegándome con su cruel luz, hiriendo los ojos de la resaca del enamorado. Esperé la noche, una vez más y no llegó.  Me desesperé, buscando su mirada. Y tampoco la encontré.  Hallándome un día sollozando sobre mi escritorio, un cuervo se posó en el alféizar.  - ¿Qué buscas, carroñero? ¿Huele ya la muerte en mi alma?  - ¿Qué ocurre, escritor?  - No seré motivo de mofa. Largo.  - ¿Qué ocurre, escritor? -Graznó una segunda vez.  - Vete; no lo entenderías.  - ¿Qué derramas, escritor?  - Tinta y lágrimas.  - ¿Qué incendias, escritor?  - Papeles y recuerdos.  - ¿Qué sientes, escritor? - Poesía y desamor.  - ¿Quién es el causante de tu dolor?  - La incorpórea. La intangible.  - ¿Es consciente de tu pena?  - Lo dudo. Ella continúa alegre e impávida su camino.   - ¿Y por qué?  - Porque no brota sangre de la herida....

Creepypasta: Una vez que lo sepas...

"Espero que leáis mis, quizás, últimas palabras. No estoy realmente segura de lo que vi, su aspecto, pero su existencia es innegable.  Como bien sabéis, volví de fiesta antes de ayer de madrugada. Si os soy sincera, admito que quizás un poco borracha estaba, pero poquísimo. Sin embargo, esa pompa de embriaguez desapareció un par de horas más tarde de estar en mi cuarto dormitando. Sobre las cuatro de la mañana, me despertó un ruido. Parecía que alguien estaba rascando el estucado de la pared o las sillas de mimbre. Provenía de la cocina. Supuse que sería nuestro gato sacándose las uñas o en busca de comida.  Salí de mi cuarto y por cada escalón bajado, el sonido desaparecía durante unos instantes, como si me oyese caminar o creyese imaginárselo. Entonces supuse que sería un ladrón o una sabandija de este tipo. Al llegar al rellano, agarré un jarrón de porcelana. Paso a paso, ya estaba casi en la entrada de la cocina, cuando lo vi.  Agazapado sobre la encimera, miraba i...

Víctimas

Noté un pastoso sabor en la boca. Similar a haber lamido un cuerpo de descomposición, pasando mi lengua entre cada relieve de las costillas, deshaciendo la piel al pasar. A ratos, un cierto sabor a óxido tan conocido se deslizaba entre mi papilas gustativas. Y lo hacía con sarna, aquel macabro acto. Ante mi vista, ese cuerpo desapareció para convertirse en una dulce mujer. De pelo canoso, mirada serena y clara, a la par que cariñosa. La típica  anciana benévola e inocente del barrio. Sonreía y al hacerlo, se le formaban arrugas en torno a los ojos. De una u otra forma, tenía ganas de acurrucarme en sus rodillas y dejar que sus manos moteadas por la edad me acariciasen mi cabello suavemente mientras notaba la tarde caer y el dulce olor a tierra y flores. Por esta idea, me aproximé. Pero el rostro de la anciana se derritió. Su piel formaba gotas como la cera de una vela quemada. Sus globos oculares explotaron. Su pelo desapareció. El cuerpo se encogía tras la ropa. Se formó una mueca...

Él.

El cuarto de color un blanco hiriente a la vista exhalaba un duro y reconocible olor a desinfectante. Toda la familia estaba espectante, mientras David intentaba probarle al médico que él no podía ser senil a tan temprana edad, ni que había tomado estupefacientes y/o substáncias extrañas, ni se había golpeado. Él lo había visto, estaba seguro de ello. -Señor Strake, ¿en qué situación se encontraba usted cuando "supuestamente" lo vió?- Preguntó el doctor Louis, alargando las dos últimas palabras. -¿De verdad hace falta que lo diga frente mi familia? ¿Trata usted de humillar o qué? - Replicó David, alzando la voz, a la par que señalaba a su prole. La pequeña Marie se estremeció y se aferró al cuerpo de su madre. David se arrepintió de ese gesto tras ver la reacción de su hija. ¿En serio creían que él estaba demente? -¿Acaso tiene algo que ocultar?- Dijo Louis, alternando miradas con David y Claire, la mujer de éste. -Pues la verdad es que no. Pero, ¿Esto no forma parte ...

Una velada inolvidable.

Nació en la noche, una espesa y remota idea, brotando de la oscuridad de tu mirada . Mis pensamientos cayeron al final de esa copa de champán que tus labios de carmín besaban. Tus ojos me desvelaron tu intención y no supe resistirme; al fin y al cabo, si te encontrabas allí fue porque rescaté valor para hacerte pasar.  Cuando la última gota de licor acarició tu garganta, lanzaste la copa a un rincón del cuarto, que no quedó de película, si no que fue a estrellarse contra un mueble y el pie de la copa se pulverizó al instante.  Tu fulgurante mirada volvió a posarse en mí y en un gesto te abalanzaste. Y a pesar del gesto tan brusco, tus labios se posaron sobre los míos con la ligereza de una pluma tocando tierra. De un instante a otro, nuestras lenguas bailaban desenfrenadamente, mientras nuestras prendas de ropa iban deslizándose hasta caer al suelo. Mis manos buscaban tu espalda para desabrocharte el vestido.  Nuestros cuerpos cayeron rodando sobre la cama. Me percaté...

Lo que nos acerca.

                                                                           PLAY     He suspirado de amor con la esperanza de que el viento arroje mis sentimientos miles de kilómetros más allá. Que lleguen a tus oídos y que sepas que soy y vivo por y para ti. Tumbarme en la cama y saber que tú también, en algún instante, has pensando en mí. Sentir que cada palabra que escribes tiene otro significado y cada letra es más dulce cuando me hablas. No verte pero saber que sonríes. Que me hables y se filtre tu voz através de cientos de kilómetros y sentir tus susurros directamente en mi oído. Saber que si ahora mismo estuvieses aquí, conmigo, ya me h...

Tu reflejo.

Uhm, pareces incómoda- Comenzó el relato aquella burda figura con gran semejanza a su ser. - ¿No quieres sentar aquí, en el borde de la cama, cielo? No tengas miedo. Posó la mano sobre la sábana, que no se inmutó al tacto de esos fantasmagóricos dedos. Helen le hizo caso y se sentó, recogiendo con suavidad la falda de su camisón. Estaba sorprendida por el increíble parecido entre ella y aquel vaho inexistente que se elevaba delante de ella. Tragó saliva, inquieta. El espectro se acercó a Helen e intentó acariciar los glúteos, en vano, mientras la miraba inquisitivamente. -Veo el temor en tus ojos. ¿Y por qué? Si no puedo rozarte. Físicamente no existo. -Su voz se tornaba cada vez más hueca y dolorosa.- No puedo cortarte en pedacitos y entregarte al infierno, no puedo hacerte gritar de dolor mientras sangras a borbotones, ni puedo desmembrarte y alimentar a Cancerbero, ni siquiera puedo- -¡Calla! - Helen gritó súbditamente. No quiso elevar tanto la voz y se tapó la boca, esperánd...

In Loving Memory of You (5)

No tuve la necesidad ni de vestirme, ya que dormí con la ropa puesta, y tampoco deseaba desnudarme delante de Henry. Él estaba ansioso por sacarme de aquel piso, que tomase aire y volviese a la tierra. Me lavé la cara con agua fría y al verme en el espejo, sentí que hiciese lo que hiciese, nadie, absolutamente nadie, querría pasar décadas de vida compartida a mi lado. Suspiré y noté a Henry golpear inquieto la puerta del cuarto de baño. Se moría por irse de ahí. Al ver tanto ímpetu por querer marcharse me planteé muy seriamente hacer un lavado de cara a mi piso. Al bajar las escaleras, Henry me adelantó. Si se comportaba así conmigo, ¿qué sentido tenía querer estar conmigo? Que abandonase los estudios o no, era mi problema. Quizás sólo le interesaba a la hora tomar apuntes, o simplemente no tenía a nadie más. Ninguno de los dos éramos muy populares. Por el camino me crucé con un vecino, uno de los pocos que me ayudó y me saludó cuando me mudé. Al pasarme, se volvió sorprendido. ...

Despertar cada día así y a tu lado.

No me juzguéis; es un texto que escribí hace mucho tiempo, 365 días ya. Se lo dediqué a alguien y bueno, que no muera en mis recuerdos si puedo revivirlo en el papel.   "Buenos días, princesa. He pasado la noche en vela pensando en ti.  La vida en la casa no dormía, y menos, yo. El calor me sofocaba. Abrí la ventana y contemplé la oscura noche. El tenue resplandor de la estrellas hacían frente ante la potente luz que emanaba la ciudad. Dejé que los ruidos, que provenían de las entrañas de la noche, alimentasen ese pequeño temor a desconocer lo que es sencillo y, sin embargo, no puedo ver. De pensar y pensar, me quedó la mente en blanco y miraba al infinito como quien ve siempre el mismo cuadro en la pared.  Un ligero fulgor desvió mi mirada hacía él. Una estrella fugaz. Bajé la vista y pedí un deseo: Estar juntas. Nunca creí que un meteoro que alcanza la atmósfera a una velocidad inimaginable, creando tras de sí una cola de fuego, pudiese cumplir un deseo....

Los gatos de Katie

La primera cosa que a Edgar le gustó de Katie fueron sus ojos. Eran de un color verde más claro que ninguno de los verdes que habéis visto nunca, y le otorgaban una intensidad a su mirada que habría hecho enloquecer  cualquier hombre. Pero no sólo le gustaron sus ojos. Katie era una mujer muy bonita. Tenia un cuerpo de curvas suaves, esbelta, que hipnotizaba con sus movimientos ágiles y harmónicos. Parecía que estaba siempre alerta, atenta a todo aquello que pasaba a su alrededor, y Edgar se dio cuenta de que nunca se le escapaba nada.  También era muy dulce; sobretodo cuando se hacía de noche y en la cama, la piel de ella buscaba la calidez de él. A Katie le gustaba que su novio le acariciase la espalda, pasando los dedos por la columna, de arriba a abajo, y cuando él lo hacía emitía pequeños gemidos de placer. En cambio, era poco habladora, quizás un poco tímida. Nunca hablaba de sí misma, y Edgar no había conseguido que le explicase nunca nada de su familia, sus orígenes o ...

Carta de San Valentín.

Permíteme confesarte lo que mis labios han callado tan fielmente, y lo que mi mente gritaba, traicionando mis pensamientos. Desde la lejanía, cada día, he estado suspirando mientras aparecías reflectada en mis sueños. He estado allí en cada momento, a tu lado. Te he visto en todos y cada uno de tus instantes. He sido testigo de tus locos momentos, de tus miradas perdidas en la nada. Te he visto caer y llorar, abatida,  suplicando piedad a un destino incierto, por unos errores inoportunos. Pero apesar de estos pequeños errores, viviría de ti y de tus defectos como fragilidades sublimes.   Y es que llevas tanto tiempo viviendo en mi mente... Me he acostumbrado a ti, a tu ser, a tus ojos, a tu sonrisa. Sólo hace falta que mi mano escriba tu nombre en una hoja de papel para hacerte aparecer; que cierre los ojos para ver los tuyos, o que me encierre en el silencio para oír tu voz.   Desconoces cuantas noches he pasado en vela por culpa de una imaginación desorbitante, habi...

Cuando llegue el momento.

Quiero morir.  ...Pero no morir de hacer desaparecer mis restos entre la tierra y esperar a que los gusanos destrocen mi vieja piel y muestren mis huesos acariciando la poca tela que me quede, no. Sino morir en vuestras mentes y memorias. Nunca haber existido, nunca haber dejado huella. Querer perderme en la nada en este mundo. Dejar de lado la complejidad del ser humano. Vivir en la más pura sencillez. Vivir entre las palabras que redacte. Mis propios mundos. Ya conozco a la gente suficiente, y creedme que tengo miedo de hasta que punto cavaremos nuestra propia tumba, hasta qué punto seremos tan necios. El no querer vivir "con", sino "sobre". He cogido miedo a cada uno de los gestos del mundo, a sus variantes. Me agobio que las personas. No encuentro consuelo en las palabras, en sus torpes de intentos, aquella pobre gente que intentó comprenderme. ¿Qué fue de ella? Oh, espera... ¿Existieron, acaso? Callejón oscuro es mi vida. Asaltándome, en multitud, los pr...

Habito en tus pecados. Y me deseas.

Buenas noches. -dijo él. -Que sea buena, porque son tus últimos instantes "Esto, quizás, sólo sea la conciencia de aquél que me la robó porque carecía de ella" "Por motivos que no vienen al caso, yo carecía de hogar. En su día, vivía bien, lo tenía todo. No me faltaba nada. Mujer, dinero, trabajo, felicidad. ¿Qué más se podía pedir? Pero necio yo en mis momentos, me dejé llevar por la bebida y los juegos. Hasta que me quedé sin hogar, ni mujer, ni dinero.  Aquella noche de diciembre, entre tantos adornos, yo era el desafortunado, el que hubiese querido vivir allí, al abrigo del viento, con una mano a coger y una persona a la que mirar a los ojos. Pero no fue así. Con el viento embravecido, acabé caminando a oscuras por un camino de tierra. La Luna estaba llena y su claridad iluminaba levemente el sendero. Allí, en la curva de un valle, encontré un hogar que no estaba rodeado de vallas. No tenía la intención de robar ni atacar a nadie, únicamente encontrar un cobertizo do...

Por esta; nuestra noche.

Muy buenas, gente. Aquí les traigo otra entrada, sacada fuera de contexto de la historia de In Loving Memory of You. Iré dando saltos y tal y escribiendo lo que me venga a la mente. Que lo disfruten. Blanca estela que al brillar ilumina tu febril pupila. Oscura noche encandilada, vergonzosa sábana de amores, acojo de lágrimas.    El silencio del culpable acusa su delito. Dos casas más allá, se comete un pecado contra un ser. Aquel padre, de cruel pasado, no acepta a su hijo bastardo. Habértelo pensado, por jugar con la vida y ahora atentar contra ella. Injusticia por doquier.  Encima de aquel mohoso piso, una anciana yace en su cama, con su vida embarcando en un inevitable final. A su lado, y con la mano junto a la moribunda, le regala su mejor sonrisa, su marido. Treinta y ocho años juntos. El día anterior él no le dirigió la palabra y ahora se arrepiente. " Me va a abandonar -Piensa él- y lo va a hacer para siempre, sin que la pueda recuperar ." Tiene un nudo en ...

In Loving Memory of You (4) El sueño.

Soñé al quedarme dormido. Uno de esos sueños lúcidos que puedes recordar a pesar del tiempo que transcurra. Me pareció un sueño con ciertas semejanzas, muy banales, a la realidad. Al fin y al cabo, mi mirada sobretodo se centraba en ti.  Todo a mi alrededor, el ambiente, era de tonos oscuros, en un reino en el que las nubes y el cielo no desentonaban de color. Yo surgía de entre las hierbas, como un pobre mendigo. Acabé entre calles repletas de hombres vestidos de trajes, forzando sonrisas, todos como galanes, intentado lucirse. Mis ropas raídas resaltaban entre todos. Me lanzaban miradas furtivas, algunas cortas y otras más largas y pausadas, críticas.   Aquel lugar parecía una aldea anexa a un castillo, rodeado de muros. Por la calle en la yo circulaba desorientado, calle abajo, cuando la gente comenzó apartarse, en una coordinación perfecta. Sólo durante unos instantes. Poco a poco ese movimiento se acercaba más a mí, por mi espalda. Vi a una mujer, vest...

In Loving Memory of You (3)

Los tres días siguientes tras el encuentro fueron...No lo sé ni yo que fueron. No veía la luz del día, descuidé por completo mi ser, tumbado en la cama, con la mirada perdida. Temía cerrar los ojos y volver a recordarte. Ardía en mí una cicatriz que creí borrada. ¿Era su indiferencia lo que me dolía? ¿O el hecho de que hubiese muerto mi recuerdo en su mente? Pasé todo mi tiempo en el cuchitril que era mi cuarto, siempre deshecho. Rara vez me levantaba para ir al baño; pero al hacerlo, me invadía el vértigo volver a caer, aún más bajo. No lloré, no tenía motivos para ello, aunque estuviese destrozado. Sonó mil y una vez el condenado teléfono del apartamento. No tenía ni fuerzas para cogerlo, y menos para articular palabras. Ninguna de las llamadas iban a ser una buena noticia o algo a mi favor. En aquellos momentos, el viejo contestador, que fue una ganga de mercadillo, me sirvió de mucha ayuda. Notificaciones automáticas de las faltas de la universidad, algún que otro mensa...

In Loving Memory of You (2)

                                                                                                                                   *** Pero al parecer, para el destino, mi felicidad tenía que ser breve. Primero tú, desapareciste como lo hace el vaho. Nadie me dijo nada. Mis preguntas eran en vano. No me respondían. Poco a poco, me volvieron a dejar de lado, solo. El curso ya terminaba y mi media había subido mucho gracias a ti; podría ir a casi cualquier universidad, evidentemente lejos de la zona en la que yo vivía. Pero había que sacrificarse en mi...

Pesadilla en una noche de verano.

Muy buenas, gente. Vuelvo a interrumpir la historia de In Loving Memory of You para traeros aquí un texto-pesadilla muy breve, de temática tenebrosa. Lo escribí el verano del 2012, con una  forma de escribir bastante distinta a la que tengo ahora. Está basada e influenciada un poco por el libro Mort de Terry Prachtett . Espero que os guste. Entre la oscuridad y la niebla, apareció una figura alta, esbelta, oculta por una túnica y una capucha, que no dejaba entrever su rostro. En la mano portaba una guadaña de filo estrecho, la cual desprendía llamaradas azules. Estábamos ese espejismo y yo, y nada  más, todo oscuridad y neblina.  El anónimo ladeó la cabeza, mostrando así una parte de su calcárea calavera. Me miraba. No tenía las cuencas de los ojos vacías, como se hubiese podido pensar, si no que tenía dos puntitos luminosos, dos supernovas azules, brillando. Por un instante, creí que me había guiñado un ojo, porque vi una de esas pupilas estalló y luego volvió a la no...

In Loving Memory of You. (1)

Les traigo aquí la siguiente parte de esta historia . Todo va encadenado, pero iré subiendo respecto al orden que vaya escribiendo y pasando a limpio al ordenador. Espero que os guste. Vengo a confesar -Comenzó a escribir- el pecado de un amor mudo, que ha vivido en las sombras, supirando cuando la veia pasar. Tened compasión por éste ser que amó todo su vida a alguien que no le correspondía. Te escribo a ti, cielo, allí, estés donde estés. Nos volveremos a encontrar. Esta, mi historia escrita, es la herencia, la única, que dejaré en el mundo. Es la historia del día a día desde que te conocí. Hormonas, acné, barba que comienza a despuntar por las mejillas en los hombres, cambios de voz, primeros amores... Todo eso no iba conmigo; tardé en sentir la llamada de la adolescencia. Estaba en el último curso. Carecía de una compañía fiel. No había mucho compañerismo allí dónde yo estudiaba. Ni siquiera tenía ganas de llegar a algo. En cuanto me entusiasmaba por algo, siempre...

Estallad fuegos; una vez más.

Hola, hola. El texto de acontinuación no tiene nada que ver con la historia de In loving memory of you pero es un texto que escribí hace unos meses, básicamente inspirada en la noche de fin de año. Con una temática romántica. Un breve texto y sencillo de leer. Espero que les guste. El ambiente no podía estar más animado. Padres con sus hijos revoloteando y mareando a quiénes les vigilaban, ancianos sentados en los bancos del parque superior o apoyados en la barandilla, que miraban el aire con gesto risueño, recordando, quizás, lo que un día vivieron ellos en aquel mismo lugar; jóvenes que reían y compartían experiencias de cuando eran pequeños rebeldes y soñadores. Entre éste último grupo, estábamos nosotros. Sentados en el césped, nos deleitábamos de todo. Las voces, la risa, la música que flotaba en el aire, nuestras historias. Ante nosotros, de pie, estaba Cristian, con uno de sus fantásticos, y quizás imaginarios, relatos. Desde luego, era una maravilla narrando, por...