- Tú y yo... ¿Qué somos? La pregunta le sorprendió. Enarcó las cejas, se apartó la sábana y se acercó a ella, que se hallaba sentada en el borde de la cama, mirando hacia la vidriera que daba al balcón. Desde su posición, podía contemplar a contra luz su figura. Tan sólo vestía una camisa blanca sin abotonar, estaba fumando y el humo ascendía con lentitud, rodeando su melena, que caía en cascada por sus hombros. - Pues no lo sé. Para mí eres como una hermana pequeña. - Si les haces estas cosas a tus menores, me alegro de que hayas sido hijo único. - Exhaló, con una sonrisa, dejando escapar volutas de humo de entre sus carnosos labios. Él, tras dejar pasar un momento por la conmoción que le provocó su respuesta, comenzó a reírse. - No lo decía literalmente, boba. - Respondió, suspirando, tratando de serenarse. Dudó. - ¿Qué somos? Supongo que un par de muy buenos amigos pasándoselo bien, ¿no? - Se volteó, quedando boca arriba, dejando ca...
Relatos propios.