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Cuando llegue el momento.

Quiero morir. 



...Pero no morir de hacer desaparecer mis restos entre la tierra y esperar a que los gusanos destrocen mi vieja piel y muestren mis huesos acariciando la poca tela que me quede, no. Sino morir en vuestras mentes y memorias. Nunca haber existido, nunca haber dejado huella. Querer perderme en la nada en este mundo. Dejar de lado la complejidad del ser humano. Vivir en la más pura sencillez.
Vivir entre las palabras que redacte. Mis propios mundos. Ya conozco a la gente suficiente, y creedme que tengo miedo de hasta que punto cavaremos nuestra propia tumba, hasta qué punto seremos tan necios. El no querer vivir "con", sino "sobre".

He cogido miedo a cada uno de los gestos del mundo, a sus variantes. Me agobio que las personas. No encuentro consuelo en las palabras, en sus torpes de intentos, aquella pobre gente que intentó comprenderme. ¿Qué fue de ella? Oh, espera... ¿Existieron, acaso? Callejón oscuro es mi vida. Asaltándome, en multitud, los problemas. Noche, oculta aquellas lágrimas que nadie vio, que nadie percató ver su reguero, por mis mejillas abajo.

Cerrad los ojos. Perded el sentido. Ahogad vuestros pensamientos únicamente y exclusivamente a vosotros mismos. No comentáis errores, como los míos. Quise abarcar todo. Dar esa faceta fuerte y caritativa que guardo dentro. Quise regalar sonrisas al mundo aunque yo estuviese llorando y quemándome por dentro. Quise ser fuerte, asumir yo sola todos mis pecados, aquello que me merecía. Todo lo que yo había conseguido con mis malas decisiones.

Pero no sé qué día es hoy desde que cometí el mayor error. Sé qué estoy perdida. Con el querer llorar en el borde de mis ojos. Delirando en mis momentos. Ese querer gritar que me deja un silencio incómodo. Cuantos secretos conoce mi espejo. Cuantas lágrimas, susurros, perdones e iras ha soportado mi almohada. Que incomprensible mi ser.

Y cuando me llegue el día, cuando se me juzgue el día del Juicio final, si es que existe, si al llegar ese día... Cuando haya pasado una década... ¿Quién se acordará de mí? Si para la mayoría yo ya he muerto en vuestra memoria.

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